Una bisagra oculta es un herraje de giro que queda alojado en la hoja y el marco de una puerta, de modo que no se ve cuando esta está cerrada. Permite abrir y cerrar la hoja manteniendo una apariencia limpia en la cara exterior del conjunto.
También se denomina bisagra invisible. Es habitual en puertas enrasadas, aunque su uso no se limita a este tipo de diseño.

¿Cómo funciona una bisagra oculta?
El mecanismo une dos alojamientos mecanizados: uno en el canto de la hoja y otro en el marco. Sus articulaciones se despliegan durante la apertura y se recogen al cerrar.
Hay modelos que permiten regular la posición de la hoja en varios ejes para ajustar las holguras. La capacidad de carga, el número de bisagras y el ángulo de apertura dependen del modelo y de las dimensiones de la puerta.

Diferencia con un pernio visto
La principal diferencia visual está en su posición cuando la puerta permanece cerrada. En un pernio de puerta convencional puede quedar visible el cuerpo del eje; una bisagra oculta se recoge dentro del conjunto.
Que un herraje esté oculto no significa que soporte cualquier peso ni que convierta la puerta en un elemento de seguridad. Su elección requiere comprobar la compatibilidad entre bisagra, hoja y marco.
Bisagras ocultas en puertas a ras de pared
Al eliminar el herraje visible, facilitan la continuidad entre pared y puerta. La Luvia Filo de Enesca, por ejemplo, incorpora tres bisagras ocultas regulables en altura, anchura y profundidad, según su ficha técnica.
Para mantener una apertura suave, los ajustes deben respetar las instrucciones del fabricante y realizarse sobre una hoja correctamente instalada.
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